La Navidad debería ser paz, pero suele ser caos: colas, fogones y estrés. Para La Sirena, convertimos el beneficio del producto en un estado mental: la Sirenidad.
Bajo este concepto, posicionamos a la marca como el aliado que te permite disfrutar de las fiestas sin complicaciones. Una campaña que invita a bajar las revoluciones y a centrarse en lo que de verdad importa. Porque si el menú está bajo control, el espíritu navideño también.
Cliente:
la Sirena
Piezas:
TV, Radio, Print, OOH, PLV, Revista física y digital